Una de las escalas más demandas en las evaluaciones realizadas en Gabinete Atria es la escala que mide el coeficiente intelectual del niño o adolescente, esta es la escala WISC-IV.

La escala de inteligencia de Weschler para niños-IV (WISC-IV) es un instrumento para evaluar las capacidades cognitivas de niños entre los 6 y 16 años.

En aproximadamente sólo dos sesiones nos da información sobre el coeficiente intelectual del niño (CI) y se puede saber su nivel en comprensión verbal, razonamiento perceptivo, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento.

Sabiendo cuales son los puntos fuertes y débiles, se podrá realizar una intervención adecuada trabajando aquello que necesita un tratamiento y reforzando lo que ya es adecuado. Vamos a ver que es cada sub-escala.

La comprensión verbal representa una medida de la formación de conceptos,
capacidad de razonamiento verbal y el conocimiento adquirido del entorno individual del niño.

El razonamiento perceptivo es una medida de la capacidad no verbal del niño, capacidad que aunque no está muy relacionada en el entorno verbal de la escuela, sí que tiene gran importancia en varios aspectos curriculares (Geometría, Educación Artística...).

La memoria de trabajo es la capacidad para retener temporalmente en la memoria cierta información, trabajar u operar con ella y generar un resultado.

La velocidad de procesamiento es una medida de la capacidad para explorar, ordenar o discriminar información visual simple de forma rápida y eficaz.

Según los expertos, la inteligencia se desarrolla hasta los 18 años, así que es fundamental detectar la dificultad lo antes posible.

 Las  personas situadas en la franja del funcionamiento intelectual límite tienen más problemas para resolver problemas, ya sea en el colegio o en las relaciones personales. Les cuesta más encontrar soluciones creativas a situaciones nuevas.

Pero, ¿qué pasa si mi hijo es superdotado? ¿Puede tener también problemas? La respuesta es sí.

Desmotivación, aburrimiento, frustración, desinterés, rebeldía... son algunos de los  motivos por los que aproximadamente la mitad de niños superdotados tienen un bajo rendimiento académico, incluso fracaso escolar. Pueden perder el interés por lo que le enseñan y se aburre en clase, ya que las enseñanzas no se ajustan a su nivel de aprendizaje.

Pero nunca debemos olvidar que el CI no lo es todo, hay personas con un CI elevado que les falta motivación. En cambio, hay otras con un CI bajo que pueden suplirlo con energía, estimulación y ganas de luchar.

Artículo realizado por

Raquel Bengochea Martinez

Psicóloga  de Gabinete ATRIA

Nº Col CA00498

Publicado: 26 de Abril de 2016